Reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial (2da parte)

Alberto-Ruiz-Gallardon_MDSIMA20131212_0056_21

Claves para entender la reforma de Gallardón (Vol. 2)

Decíamos en la anterior entrega que otro de los pretextos o fundamentos de la reforma lo constituye la especialización judicial y la profesionalización de determinados Operadores Jurídicos que se pretende fomentar.

2.2 La especialización judicial y la profesionalización de determinados Operadores Jurídicos.

Algunas de las medidas en las que descansa esta materia ya fueron abordadas –necesariamente- al hablar de la estructura judicial que nos depara la reforma, como la posibilidad de sustituciones entre jueces (del mismo orden jurisdiccional, debemos entender), la especialización de las diferentes «Salas» de cada TPI y/o la posibilidad –que será, más bien una realidad- de que los «asuntos de especial trascendencia» puedan ser instruidos por colegios de tres jueces, fomentando que se celebren plenos para la unificación de doctrina.

En esta última medida nos detenemos brevemente porque, si bien resulta innegable que puede dotar de mayor seguridad jurídica a todos los operadores que se unifiquen criterios doctrinales, más cuestionable es que la instrucción colegiada se sustente en criterios de especialización pues a nuestros Jueces y Magistrados siempre se les ha supuesto una altísima capacidad y formación que no tiene por qué cuestionarse ahora, por no hablar de la mayor dificultad en ponerse de acuerdo tres jueces frente a uno. Por lo demás y, salvo la ambigua referencia en la Exposición de Motivos (EM) y la parca dicción del artículo 145, se echa de menos una definición clara de lo que significan «asuntos de especial trascendencia o complejidad», dejando la concreción de tan delicado concepto al arbitrio de los tribunales, lo que mal se colige con los tan renombrados criterios objetivos de reparto a que se refiere la reforma. Esperemos que tan abierta cláusula no suponga el arbitrario enjuiciamiento de personas -o casos- por tribunales colegiados en función de intereses ajenos a la Administración de Justicia (p.ej. los juicios a famosos o de espacial repercusión social).

Volviendo al tema, pues, parece ser que efectivamente la reforma se ha marcado como objetivo la especialización de los Órganos Judiciales si bien ya anuncia la EM que la creación de Unidades y Secciones especializadas procederá a partir de un número determinado de Jueces que establezca la Ley de Demarcación y Planta; y que, además, los TPI –novedad estrella de la reforma- asuman todas las competencias que hoy corresponden a los Juzgados y las que, en primera instancia, tienen en la actualidad las Audiencias Provinciales.

Por lo que respecta a los Tribunales Superiores de Justicia (TSJ), lo que se pretende es que sean los Órganos Judiciales de referencia a nivel autonómico, atribuyéndoles ahora las competencias en materia de apelaciones civiles que hoy tienen las Audiencias, manteniendo las que tenían en contencioso y social, así como en la instrucción y juicios para «aforados», lo que, si se me permite una valoración personal, no deja de ser nuevamente una muestra de la influencia del Poder Legislativo sobre el Judicial. No seré yo quien diga que nuestra historia más reciente demuestra que el poder de los políticos se hace más patente a todos los niveles dentro de la propia Comunidad Autónoma; no seré yo. Pero que no se nos venda como criterio de especialización lo que arranca del puro principio de oportunidad y se erige, todavía, como una prerrogativa post-feudal.

La condición de “aforado” se limita a los cargos previstos en la CE y en los Estatutos de Autonomía, incluyendo, como novedad, el reconocimiento de tal privilegio a S.M. la Reina y a SS.AA.RR los Príncipes de Asturias, bajo el argumento de que se trataba de una deficiencia histórica que no la ostentasen. Para nada subyace aquí, no seamos malpensados, recientes casos en los que la Casa Real Española se ha visto envuelta en algún escándalo sin importancia.

Y como la condición de “aforado” entraña muchos riesgos, se remata la reforma con la previsión de que aún en el caso de que dejen de ostentar su pesada condición sigan siendo enjuiciados por el tribunal que les correspondía, en evitación de retrasos injustificados cuando abandonan el escaño con la instrucción ya avanzada. Está todo pensado.

Es novedoso también que ahora conocerán los TSJ de los Recursos de Casación en derecho autonómico.

Respecto del Tribunal Supremo, se prevé que sea el encargado de resolver el recurso de revisión para el cumplimiento de las sentencias dictadas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos cuando éste falle que se ha vulnerado el derecho de la Unión. No sabemos si es tan alta responsabilidad lo que motiva que se eleve de quince a veinte años dentro de la carrera judicial –o de ejercicio profesional- el umbral para formar parte del Alto Tribunal o, sencillamente, que esos cinco años adicionales suponen la adquisición de una superlativa especialización para el caso.

Por lo que al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se refiere, pocas novedades. Se otorga al Órgano la facultad de que el amparo que conceda al Juez que lo solicite por sufrir una conducta perturbadora en el ejercicio de su profesión contenga una orden explícita de cesación al perturbador, so pena de incurrir en delito contra la Administración de Justicia.

Asimismo, el Juez Unipersonal que se entienda perturbado por las críticas recibidas podrá solicitar que el asunto se tramite y resuelva por un Órgano Colegiado. Dejando de lado la ambigüedad del tratamiento que se da a esta facultad, es claro que el uso de la misma sirve en bandeja el escándalo y los titulares en medios de comunicación tanto sobre el autor de las presiones como sobre las aptitudes del Juez quejadante, algo que forma parte de nuestra mediterránea cultura.

No queremos cerrar este apartado de la LOPJ sin hacer especial hincapié en la figura de los Secretarios Judiciales, dada la importancia que tienen, a juicio de quien suscribe, dentro del funcionamiento orgánico de un juzgado.

Desde esta perspectiva, bien está el cambio de denominación que la reforma prevé, pues «Letrados de la Administración de Justicia» (LAJ) hace más honor a las funciones que desempeñan. De lege ferenda sería deseable que la nueva nomenclatura sirviera de paso para dignificar –sólo un poquito- la profesión de abogado, aunque, evidentemente, nada al respecto contiene la propuesta reformista de Gallardón.

El Letrado de la Administración de Justicia se erige con la nueva reforma –si es que no lo era ya- en el auténtico gerente de la Oficina Judicial, de ahí que se incorporen también en su régimen sancionador determinadas sanciones pecuniarias para infracciones leves y graves, lo que por otro lado venían reivindicando hasta la fecha los propios Secretarios Judiciales con el fin de disponer de una adecuada escala de sanciones.

Será el LAJ, a partir de ahora de forma explícita, quien determinará el acceso a las actuaciones judiciales y a cualquier información judicial, determinando si existe o no interés legítimo en el acceso a libros, archivos y registros judiciales no reservados.

Se acabó, distinguidos señores, aquella frase tan manida en momentos de apuro tal que “… que venga el Secretario…”, no sea que alguno se vaya a enfadar. Dudo que podamos abreviar en estos casos la nueva denominación con un lacónico “…Que venga el LAJ…”.

Si deseas tener una visión global y crítica de la reforma, puedes visitar el siguiente enlace:

http://www.juecesdemocracia.es/sindical/doc/INFORME%20y%20TABLAS%20LOPJ%20%20MODIFICACIO%B4N%20SUSTITUCIONES.pdf

Alex Garbero Mascaró

@GarberiAbogados

Si te ha gustado el post puedes compartirlo en las redes sociales, dejarnos un like en Facebook y seguirnos en Twitter. Esperamos tus comentarios. 

4 comentarios

  1. Otro magnífico artículo. Gracias por informar al ciudadano corriente de las reformas que vienen.
    Muy recomendable…!

  2. Muy buen artículo y bastante explicito y esclarecedor,..para cuando uno sobre la nueva ley de Emprendedores??..Muchas gracias.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies